Educación Financiera para Todos

¿Alguna vez has escuchado que a las organizaciones las hacen las personas? No es un lugar común. Cuando las personas están comprometidas y empoderadas hacen mejor su trabajo, lo cual redunda en un mejor ambiente laboral, un mejor servicio al cliente, y en últimas un mejor desempeño financiero de la empresa.

Gestionando tu recurso más importante: las personas

No importa si tienes 1, 10 o 100 empleados, aquí te damos algunas recomendaciones para que seas un líder ejemplar y gestiones adecuadamente el talento humano de tu organización:

  • Lidera con el ejemplo: si quieres fomentar cierto tipo de comportamiento, hábito o estilo de servicio en tu organización, sé el primero en adoptarlo y seguirlo. No hay nada que motive más a los miembros de un equipo de trabajo que observar que su líder “aplica lo que predica”, y que es el primero en comprometerse con los valores y formas de trabajo de la organización.
  • Practica la empatía: ponte en los zapatos de tus colegas. Más allá del entorno laboral, recuerda que tus empleados tienen vidas personales y familiares que inciden en su desempeño laboral. Conversa con ellos, conéctate y muéstrate empático hacia sus temas y dificultades. Sin duda tus empleados lo apreciarán y esto redundará en un mejor desempeño en el ámbito laboral.
  • Gestiona su desarrollo: si bien es retador para cualquier empresa especialmente en sus inicios, no debes olvidar la gestión del desarrollo de tus colaboradores. Puedes empezar con estrategias como sesiones de coaching, facilitar sesiones de intercambios de conocimientos y experiencias entre colegas y mentorías, hasta el diseño de un plan de carrera conjunto y/o oportunidades de tiempo y dinero para estudios adicionales. Esto redundará en el bienestar de tus empleados y en el de tu empresa.
  • Cumple con los mínimos establecidos por la ley: recuerda que el buen trato hacia tus empleados empieza por cumplirles con los requisitos mínimos establecidos por la ley en temas de seguridad social, dotación y remuneración. No hacerlo no solo te acarreará problemas legales, sino que generará un mal ambiente que no permitirá la construcción de una relación de confianza y equipo con tus colaboradores.

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